Storytelling para el optimismo

Artículo publicado por ABC 11.1.09

Cualquiera que estos días intenta insuflar optimismo a sus compañeros de trabajo, votantes o familiares, es inmediatamente tachado de desinformado, iluso o incluso de irresponsable, como si el optimismo no fuera un salvavidas anti-crisis tan indispensable como el trabajo duro. “El 2009 será peor”, parece ser el consenso.

Vivimos ahogados en el cenagoso pesimismo de un relato de tipo apocalíptico. Según los mitólogos, esta clase de relato es recurrente a lo largo de la historia: aparece cada vez que barruntamos un cambio significativo en el sistema social. La caída del capitalismo tal y como lo veníamos entendiendo y la ausencia de una alternativa creíble parecen haber desatado todo el carácter sagrado, ejemplar y significativo del ancestral mito del fin del mundo. ¿Cómo evitar hundirse en su terror al abrir el periódico? ¿Cómo impedir que su eficaz trama de miedo nos succione, anidando en nuestros miedos propios? ¿Cómo encontrar templanza para no acabar hundiendo a los demás al intentar mantener nuestra motivación a flote?

Ni los más optimistas empresarios o políticos aciertan a articular el esperado relato de renovación. Los intentos están resultando poco creíbles, aún nos faltan las palabras y conceptos para crear un relato mítico que renueve nuestra percepción de la realidad, tranquilizándonos. Esta ausencia de palabras para describir una realidad aún emergente recibe el nombre de “hipocognición”. El antropólogo Bob Levy explicó el fenómeno con un macabro ejemplo. Descubrió que en Tahití había colectivos humanos que carecían de un relato para entender el dolor. No tenían siquiera una palabra para el concepto. En consecuencia, la tasa de suicidio era llamativamente elevada.
Cualquiera que haya afrontado una crisis cuya solución sea forzosamente colectiva conoce la importancia de encontrar un relato de renovación compartido. Un relato de renovación robusto inspira optimismo y confianza y ayuda a explicar con claridad los objetivos a cumplir, la estrategia y nuestra visión de futuro. Por supuesto no surge ex nihilo y de manera inmediata. Aparece poco a poco con la ayuda y creatividad de todo el colectivo social. Acuñamos metáforas que nos ayudan a entender la nueva realidad comparándola con la anterior. Aparecen arquetipos que nos dan ejemplos de comportamiento. Creamos nuevos mitos o desempolvamos mitos olvidados, que de pronto se cargan de significado. Inventamos ritos que nos hacen comulgar, escenificar y celebrar en comunidad el nuevo relato inspirador.

Obama, el mago del “storytelling”, el arte de crear y contar relatos, está buscando inspiradores relatos de renovación para salir de la crisis. El líder, que ya comienza a hablar de “Un nuevo amanecer” para EE.UU., ha pedido a los estadounidenses que le cuenten sus historias personales, enviándolas al sitio de Internet http://www.change.gov. En ese material narrativo buscará los mitos, ritos, arquetipos y metáforas para construir el necesario relato renovador.

Como decía Border Deal, la humanidad necesita sus animales extraños, sus mitos y leyendas y cuentos antiguos, de modo que el hombre pueda exteriorizar sus temores y combatirlos con su valor y su esperanza. Porque el hombre es el más extraño de todos los animales.

Más información sobre storytelling en www.seramejorquelocuentes.com

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s